Una de las mayores preocupaciones que surgen en las
madres/padres e incluso maestras, comienza alrededor de los tres años hasta los
seis; y este es en relación a la toma del lápiz y si esta se está llevando de
la forma adecuada.
Y es que uno de los principales indicadores de logro para
las instituciones educativas es la toma “correcta” o “esperada” del lápiz; es
decir con tres dedos, ejerciendo presión en el pulgar e índice y reposo en el
dedo medio o corazón.
Pero hay algo que debemos saber sobre esta toma, muchas
veces lo pasamos por alto y que repito constantemente ante la preocupación de varios,
y es que todo es un proceso. Para eso partamos observando la siguiente
imagen:
Esta es una radiografía, la primera imagen pertenece un pequeño de tres años, pronto a cumplir cuatro y la segunda imagen; a lado derecho, es la de un niño de siete años. Ambas manos pertenecientes a niños que ya se encuentran dentro del sistema educativo formal y muy a simple vista se puede observar una diferencia en su desarrollo muscular y esquelético; el cual siempre tendrá un impacto en la motricidad fina o manipulación de objetos como pinzas o lapiceros.
Y es que sus manos durante estos años están en pleno proceso
de desarrollo y formación, adquiriendo coordinación y fuerza para luego ser
demostrada en los cuadernos y escritura; como es esperado en las instituciones,
maestras y madres/padres.
¿Entonces que podemos hacer para que su desarrollo se
potencie de manera segura y acorde a su ritmo?
Fácil:
👉🏻Podeos jugar con plastilina.
👉🏻Pintar en pliegos de papel, ventanas, pared,
mesas grandes y mesas chicas.
👉🏻Manipular objetos de distintos tamaños desde
frijoles hasta pastas o rocas.
👉🏻Hacer pulseras con distintos objetos y lana.
👉🏻Manipular cucharas, cuchillos y tenedores de
distintos materiales y tamaños.
👉🏻Trasvasijar líquidos a distintas botellas o
frascos.
¡Ey! Pero no dejemos de lado los ejercicios de motricidad gruesa que siempre estarán estrechamente relacionados con la futura escritura como:
👣Gatear (sumamente importante)
👣Escalar.
👣Saltar la cuerda.
👣Caminar en puntillas o sobre barras o aceras.
👣Escarbar en la tierra.
👣Atrapar globos o burbujas.
Ya que estos darán la
coordinación corporal, agilidad y fuerza necesaria para el posterior proceso de
escritura.
No saltemos ninguna de estas
etapas, ni minimicemos una sobre la otra; ya que aun sin imaginarlo cada una estará
siempre relacionada, demostrando sus frutos en el momento de la pre escritura.
Así que ánimo, el único consejo infalible para una correcta toma de lápiz es la estimulación y el respeto a los tiempos de desarrollo de cada niño y niña.
