Nunca falta la persona que diga “ush, que niño tan berrinchudo”, “cuando tenga hijos jamás dejare que se comporten así” … Y también detrás viene el pensamiento de “cuando tengas hijos te veré”.
Así que antes de comentar más sobre el proceso de un
berrinche se aclararán que este es el proceso del berrinche centrado en el
razonamiento de un niño en edad inicial, abarcando desde su nacimiento hasta
los 4 años, dependiendo de las habilidades de cada uno. NO comprende el proceso
de razonamiento de niños en edad escolar.
Y sin más que aclarar
para no caminar satanizando la crianza respetuosa iniciamos…
Un berrinche, pataleta, rabieta, etc… es la explosión de sentimientos
(principalmente frustración) como medio de expresión al no tener aun las
habilidades necesarias de comunicación y así el niño/a pueda expresar lo que
siente. Un bebe o pequeño/a de 1 – 2 años NO TIENE LA CAPACIDAD DE
MANIPULACIÓN; ya que su cerebro y actividad neuronal no ha llegado a ese nivel
de ejecución; en este momento el niño/a hace lo que llamamos “prueba y error”.
Es decir, probé que llorando me daban lechita, entonces seguiré llorando.
Es cuando en un futuro si estos niños o niñas siguen con
patrones de comportamiento como grandes escenas en lugares públicos, golpes o
gritos a sus padres o cercanos; ya podemos deducir que es porque todos sus experimentos
de “prueba y error” siguieron funcionando y ahí es donde comienza el proceso de
manipulación.
Pero volviendo a la primera infancia, a esta etapa de prueba
y error, ¿Qué es lo que pasa?, ¿Qué hace detonar estas rabietas?
Pues hay un par de pasos que nos ayudaran a hacer frente, saber
si se avecina una pataleta y prevenir:
Paso 1: El niño/ desea algo, ya sea un juguete o una
actividad en específico.
Paso 2: El adulto a cargo rechaza la solicitud del niño de
realizar esa actividad.
Paso 3: Comienza inmediatamente el sentimiento de
frustración por parte del niño/a.
Paso 4: Al no encontrar las palabras necesarias el niño/a
manifiesta sus sentimientos mediante llantos, gritos, etc…
Paso 5: Hay una perdida del control del niño sobre si mismo;
y es en este momento donde es casi imposible calmar o dialogar con el/ella.
Paso 6: El niño/a comienza poco a poco a regular su
respiración y calmar su frustración.
Paso 7: Comienza el proceso de sollozos y arrepentimiento
por sus acciones.
¿Pero entonces que podemos hacer?, Y aquí volvemos a hablar
sobre la crianza respetuosa.
Primero: Debemos empatizar con ellos y saber que sus tiempos
de agotamiento, hambre, aburrimiento; no son los mismos que los nuestros.
Segundo: Prever lo que puede suceder. Llega un punto como
docentes y aun mas como padres en que conocemos a los pequeños de tal manera que
sabemos que puede ocasionar momentos de frustración y tratar de evitarlos o
estar preparados para no llegar al momento de explosión emocional.
Tercero: Siempre tener opciones a la mano. Ejemplo: no nos
podemos ir ahora, pero te traje este juguito mientras esperamos. Debemos
guardar los juguetes, pero una vez terminemos iremos a buscar algo entretenido
a la lavandería. Etc.
Cuarto: Nunca dejar pasar la oportunidad de concientizar poco a poco sobre nuestras acciones y es que lo peor que podemos hacer es dejar pasar un momento de concientización sobre nuestras acciones; de no hacerlo los pequeños seguirán pensando que lo que hicieron estuvo bien. Una platica calmada sobre que puede decir, como llamar la atención de mama/papa/maestra para comunicarse siempre ayudara para ir modificando algunas conductas y veremos que a medida vayan creciendo se irán interiorizando y poniendo en práctica.
Si bien las pataletas son difíciles y como adultos llegamos a sentirnos sobrepasados, debemos saber que los pequeños no lo hacen con el deseo de molestar, ser “malcriados” o llevar la contra, simplemente esa es la única manera que tienen de hacernos saber que están molestos y no saben cómo manejarlo.
💪🏽Éxitos en este proceso que nada es eterno.
